Decálogo langariano

Aquí te invitamos a conocer el decálogo del Langariano, una guía que define el espíritu de servicio que debe primar en cada Langar y la actitud que deben mantener los voluntarios.

SERVIR

Servir de manera desinteresada en cualquiera de los voluntariados disponibles en Langar (cocina, reparto de comida, aseo)

ESCUCHAR

Estar dispuesto a escuchar a quienes se acerquen a la calle, pero no evangelizar, dar cátedras de moral o entregar consejos. Uno está ahí para recibir.

RESGUARDAR

Cumplir con las Normas de Seguridad de Langar:

- No apartarse del grupo del voluntariado

- No tener contacto físico que permita traspasar el límite de lo permitido con los beneficiarios.

- Vestirse adecuadamente (sin escotes o ropa ceñida).

- No intervenir en peleas en la calle.

- Llegar y retirarse del punto de reparto junto.

- No dar dinero ni cigarrillos, u otros elementos que no sea comida.

- Los hombres deben estar siempre cuidando a las mujeres y estar atentos del grupo.

- Ser muy consecuente con las promesas que se hacen a la gente de la calle. Si no está seguro que va a volver, o que va a poder cumplir con lo dicho, mejor evite decirle, y simplemente apoye escuchando y acompañando.

ORGANIZAR

Escoger un responsable de brigada. Cada grupo deberá tener a un coordinador que defina cuándo retirarse del lugar, supervisar que todos los voluntarios regresen en vehículos y definir si es necesario trasladarse a otro punto de reparto o volver a la sede. Cada grupo de reparto necesita tener disponible un vehículo.

COORDINAR

La salida de voluntarios es siempre desde la sede y el regreso también (salvo excepciones anunciadas previamente. Ejemplo cuando alguien avisa que llega directamente a La Vega)

COLABORAR

Todos los voluntarios deben estar dispuestos a realizar no sólo tareas de reparto, sino también armado de pack de servicio, lavado de cooler al regreso de la jornada.

RESPETAR

El servicio no es sólo con las personas de la calle, también con los compañeros de voluntariado y con quienes se comparte el espacio-sede. Cuando regreses de distribuir comida, colabora con la limpieza, el orden y lavado. Mantén también una actitud de respeto con quienes compartimos la sede o con los vecinos que habitan la calle. Sal y regresa de la jornada alegre, pero evita gritos y acciones que entorpecen el cansancio del resto.

VALORES

Como Langar no defiende una disciplina espiritual, religiosa, ideológica o política no hace diferenciación en el credo, corriente o práctica de cada voluntario. No es necesario hacer yoga para participar en Langar, pero sí compartir los valores universales que profesa la organización: servir con amor, respeto y de manera desinterasada a personas en situación de calle, a través de la preparación y distribución de alimento vegetariano y bendecido.

COCINAR

La preparación del alimento es un proceso de amor y devoción, que puede transformarse en una práctica meditativa. Durante este proceso quienes cocinan ponen una intención y procuran bendecir los alimentos que durante la noche serán repartidos.

BENDECIR

Antes de cada salida, el grupo de voluntarios se reúne para bendecir la salida y al grupo de sevadares que participa en ella. La idea es conectarse con el sentido del servicio, solicitar protección y conexión amorosa para el mismo. Esta bendición es transversal y puede realizarla cualquier voluntario que quiera poner esta intención.